Traumatismos dentales en niños: qué hacer si tu hijo se rompe un diente

traumatismo dental infantil

Traumatismos dentales en niños: qué hacer si tu hijo se rompe un diente

Traumatismo dental infantil: más frecuente de lo que parece

Los traumatismos dentales en niños son muy habituales: caídas en el parque, golpes en el cole, deporte, juegos bruscos… El Consejo General de Dentistas estima que 1 de cada 3 lesiones dentales en niños se produce durante la práctica deportiva.

Saber cómo actuar en un traumatismo dental infantil marca la diferencia entre salvar o perder un diente definitivo, o entre una fractura pequeña fácil de reparar y un problema mayor.

En Clínica RAdental, clínica dental en Granada, vemos con frecuencia peques que llegan tras un golpe: desde pequeñas roturas de esmalte hasta dientes que han salido por completo. Por eso es importante que las familias tengan claras unas pautas sencillas.

Lo primero: distinguir si es diente de leche o definitivo

Ante cualquier traumatismo dental infantil, la pregunta clave es:
¿El diente que se ha roto o salido es de leche o definitivo?

  • En torno a los 6 años empiezan a erupcionar los primeros dientes definitivos (incisivos centrales inferiores y molares “de los 6 años”).
  • A partir de ahí conviven dientes de leche y definitivos durante varios años.

Esto es importante porque:

  • Un diente de leche no debe reimplantarse nunca si se ha salido entero (avulsión), ya que podríamos dañar el germen del definitivo.
  • Un diente definitivo avulsionado, en cambio, sí puede (y debe) intentarse reimplantar cuanto antes, siguiendo ciertas pautas que explican la International Association of Dental Traumatology (IADT) y la AAPD en sus guías de traumatología dental.

Si no tienes claro si el diente es de leche o definitivo, lo más prudente es seguir las indicaciones generales de conservación del diente o fragmento y acudir de inmediato a dentistas en Granada con experiencia en odontopediatría.

Pasos generales ante cualquier golpe en los dientes

Mientras llegas a la consulta, ante un traumatismo dental infantil puedes seguir estas pautas generales:

  1. Mantén la calma
    El niño se asustará más si percibe pánico. Intenta tranquilizar y valorar la situación.
  2. Revisa labios y encías
    Mira si hay cortes en labio, lengua o encías. En caso de hemorragia, presiona suavemente con una gasa limpia.
  3. Busca los fragmentos o el diente
    • Si se ha roto un trozo, intenta encontrarlo.
    • Si el diente ha salido entero, búscalo y cógelo siempre por la corona, nunca por la raíz.
  4. No lo limpies frotando ni con jabón
    No cepilles el diente, no uses alcohol ni desinfectantes. Si está sucio, enjuágalo suavemente con leche, suero fisiológico o agua unos segundos.
  5. Acude de inmediato al dentista infantil
    No esperes “a ver cómo evoluciona”. Los protocolos de traumatismo dental pediátrico insisten en la importancia de una valoración rápida tras el golpe.

Si se rompe un trozo de diente (fractura coronaria)

En muchas ocasiones el traumatismo dental infantil se limita a que se ha roto una esquina de un incisivo:

  • El niño puede notar el diente “afilado” o feo.
  • A veces duele al frío si la fractura es profunda.

Qué hacer:

  • Busca el fragmento y guárdalo en leche, suero o saliva (por ejemplo, en un vasito o recipiente limpio). Nunca en seco, porque se deshidrata.
  • Acude cuanto antes a Clínica RAdental, clínica dental en Granada: en muchas ocasiones podemos volver a pegar el fragmento si llega en buen estado, o reconstruir el diente con resinas estéticas.

Aunque te parezca una fractura pequeña, es importante que la valore un profesional, porque puede haber afectación del nervio o de la raíz que no se ve a simple vista. La Asociación Española de Pediatría, en su portal EnFamilia, recuerda que golpes en dientes de leche pueden pasar desapercibidos hasta que el diente cambia de color o aparecen otros signos tardíos.

Si el diente se mueve o ha cambiado de posición

En otros casos el diente no se rompe, pero tras el traumatismo dental infantil:

  • Se ve más “salido” o hundido.
  • Se mueve al tocarlo.
  • Duele al morder.

Esto puede corresponder a luxaciones o subluxaciones (el diente se ha desplazado o se ha aflojado dentro del hueso).

Qué hacer:

  • No intentes forzar el diente a su sitio por tu cuenta.
  • Mantén una dieta blanda y evita que el niño muerda con ese diente.
  • Solicita una revisión urgente con dentistas en Granada especializados en odontopediatría: valorarán si hace falta ferulizar (fijar) el diente, hacer radiografías y programar controles.

La IADT y otros consensos recientes destacan que el pronóstico de estos dientes depende mucho de una buena valoración inicial y de un seguimiento adecuado en las semanas posteriores.

Si el diente se ha salido entero (avulsión)

Aquí es donde más diferencia hay entre dientes de leche y definitivos.

1. Diente de leche avulsionado

En dientes de leche, las guías son claras:

  • No debes reimplantarlo en la boca del niño.
  • Limpia la zona con cuidado, presiona con gasa si sangra y acude rápidamente al dentista infantil.

El objetivo es proteger el germen del diente definitivo que está formándose debajo.

2. Diente definitivo avulsionado

En un diente definitivo, la IADT y otras guías internacionales recomiendan:

  • Asegurarte de que se trata de un diente definitivo (edad, tamaño, contexto).
  • Tomar el diente por la corona, nunca por la raíz.
  • Si está sucio, enjuagar suavemente en leche, suero o agua unos segundos.
  • Si el niño colabora y no hay riesgo de que trague el diente, se puede intentar reimplantarlo en su hueco ejerciendo una presión suave.
  • Si no te ves capaz de hacerlo, guarda el diente en leche, suero fisiológico o en la propia saliva del niño (en un recipiente) y acude inmediatamente a una clínica dental.

El Consejo General de Dentistas insiste en que, si se actúa rápido y el diente se conserva en un medio húmedo adecuado, hay muchas más posibilidades de salvarlo.

En estos casos, cada minuto cuenta. En Clínica RAdental, clínica dental en Granada, damos prioridad a este tipo de urgencias para valorar el reimplante y la ferulización del diente.

Después del golpe: por qué el seguimiento es tan importante

Incluso cuando el diente parece estar bien tras el traumatismo dental infantil, pueden aparecer:

  • Cambios de color (gris, amarillento, rosado).
  • Fístulas (granitos de pus en la encía).
  • Dolor al morder o a la percusión.
  • Problemas en el diente definitivo que viene detrás (en caso de dientes de leche).

Por eso las guías de traumatología dental recomiendan revisiones periódicas (a las semanas, meses e incluso años, según el caso) con exploración y, cuando sea necesario, radiografías de control.

Cómo prevenir un traumatismo dental infantil (en lo posible)

No se pueden evitar todas las caídas, pero sí reducir el riesgo en muchas situaciones:

  • Usar protectores bucales en deportes de contacto (fútbol, baloncesto, artes marciales…), algo que el Consejo General de Dentistas recomienda de forma activa.
  • Corregir maloclusiones importantes (dientes muy adelantados) con ortodoncia infantil, ya que los incisivos superiores muy protruidos se traumatizan con más facilidad.
  • Evitar juegos muy bruscos en superficies duras.

Conclusión: ante un traumatismo dental infantil, actúa rápido y busca ayuda profesional

Ante un traumatismo dental infantil, lo más importante es:

  • Mantener la calma.
  • Identificar si es diente de leche o definitivo.
  • Conservar el diente o el fragmento en leche, suero o saliva.
  • No reimplantar dientes de leche.
  • Acudir cuanto antes al dentista infantil.

Si tu hijo ha sufrido un golpe en los dientes, se ha roto un trozo o se le ha salido un diente entero, pide valoración urgente en Clínica RAdental. Nuestro equipo de dentistas en Granada evaluará el alcance de la lesión, decidirá el mejor tratamiento y programará el seguimiento necesario para proteger la sonrisa de tu hijo a largo plazo.